El violento episodio sucedió entre dos enemistados familiares de una localidad de Santiago de Estero. El herido no sólo se quedó sin una parte "del comedor" si no que además terminó sin el labio superior. ¡Cuánta maldad!
Una rivalidad personal entre dos parientes tuvo un
epílogo de sangre en Suncho Corral, Santiago del Estero, cuando uno de
los hombres aplicó un machetazo en el rostro a su viejo rival, quien
sufrió la pérdida del labio superior y de cinco dientes.
El dramático episodio ocurrió aproximadamente a las 16:15 del sábado, en una vivienda del barrio Challua. Hasta ese lugar había llegado Tomás Palavecino, de 43 años, quien estaba de visita en la casa de sus familiares.
La siesta transcurría entre la ronda de copas de los anfitriones y el invitado, mientras que las mujeres jugaban a la lotería, según publicó ElLiberal.com.
En tanto, en un inmueble contiguo se encontraba José Eduardo Peralta, de 46, quien también estaba ingiriendo bebidas alcohólicas pero solo, reseñaron fuentes policiales.
Los testigos aseguraron que este último traspuso sigilosamente una cerca que separa ambas casas para dirigirse hacia donde se hallaba sentado Palavecino.
Ambos habían tenido varios enfrentamientos por razones personales y en uno de ellos Palavecino le había fracturado un brazo a Peralta. Estos problemas tienen una data de cinco años, según se enteraron los efectivos que trabajaron en el caso.
Sorpresivamente, Peralta llegó hasta el lugar donde estaba sentado su antiguo ‘enemigo’, quien atinó a mover su cabeza en un acto reflejo que posiblemente le salvó la vida.
La hoja del machete del agresor bajó rápida y contundente hacia la cabeza de Palavecino, aunque terminó impactando debajo de la nariz. El resultado fue el seccionamiento completo del labio superior y la desaparición de cinco dientes de la víctima.
El agresor aprovechó el desconcierto y la desesperación de quienes compartían la reunión con el damnificado para escapar, aunque rato después se presentó en la Seccional 28, donde contó lo que había sucedido y entregó el arma que utilizó.
El dramático episodio ocurrió aproximadamente a las 16:15 del sábado, en una vivienda del barrio Challua. Hasta ese lugar había llegado Tomás Palavecino, de 43 años, quien estaba de visita en la casa de sus familiares.
La siesta transcurría entre la ronda de copas de los anfitriones y el invitado, mientras que las mujeres jugaban a la lotería, según publicó ElLiberal.com.
En tanto, en un inmueble contiguo se encontraba José Eduardo Peralta, de 46, quien también estaba ingiriendo bebidas alcohólicas pero solo, reseñaron fuentes policiales.
Los testigos aseguraron que este último traspuso sigilosamente una cerca que separa ambas casas para dirigirse hacia donde se hallaba sentado Palavecino.
Ambos habían tenido varios enfrentamientos por razones personales y en uno de ellos Palavecino le había fracturado un brazo a Peralta. Estos problemas tienen una data de cinco años, según se enteraron los efectivos que trabajaron en el caso.
Sorpresivamente, Peralta llegó hasta el lugar donde estaba sentado su antiguo ‘enemigo’, quien atinó a mover su cabeza en un acto reflejo que posiblemente le salvó la vida.
La hoja del machete del agresor bajó rápida y contundente hacia la cabeza de Palavecino, aunque terminó impactando debajo de la nariz. El resultado fue el seccionamiento completo del labio superior y la desaparición de cinco dientes de la víctima.
El agresor aprovechó el desconcierto y la desesperación de quienes compartían la reunión con el damnificado para escapar, aunque rato después se presentó en la Seccional 28, donde contó lo que había sucedido y entregó el arma que utilizó.
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