La Generación Dorada se despidió de Londres sin medalla

La selección argentina de baloncesto no pudo cerrar hoy el ciclo más
exitoso de su historia con una nueva medalla olímpica al caer por 81-77
contra Rusia, que se quedó con el bronce en Londres 2012. El equipo dirigido por Julio Lamas buscaba ganar su tercera presea consecutiva, después de haber ganado el oro en Atenas 2004 y el bronce en Pekín 2008.
Jugadores como Emanuel Ginóbili, Andrés Nocioni o Leonardo Gutiérrez, quienes iniciaron la denominada "Generación Dorada" en el Mundial de Indianápolis 2002 dijeron adiós a los Juegos Olímpicos con la pena de no haberse podido subir al podio.
Por su parte, el equipo ruso consiguió la primera medalla olímpica de baloncesto en su historia y le puso un broche de lujo a un torneo ejemplar, en el que derrotó en la fase de grupos al finalista olímpico España y en el que consagró a una generación de jugadores que ya llevan siete años juntos.
Alex Shved fue el máximo anotador del partido, con 25 puntos, mientras que Ginóbili fue el el máximo artillero de su equipo, con 21.
Los primeros minutos del partido reflejaron las dificultades esperadas de cada equipo. Argentina se topó con un equipo en el que sólo tres de los 12 integrantes de la plantilla miden menos de dos metros y Rusia se vio presa del nerviosismo en la primera lucha por una medalla de su generación.
Apenas comenzado el duelo, Ginóbili fue víctima de dos tapones. Mientras, el equipo conducido por David Blatt fallaba pases cómodos. Después de un intercambio de posesiones, Argentina logró hacer pie en la zona pintada ante los gigantes rusos y no dejó que el rival se escapara en el resultado. Ginóbili anotó ocho puntos y el equipo albiceleste finalizó el parcial con una desventaja de un punto.
Los de Lamas comenzaron el segundo cuarto con un ritmo avasallante y lo terminaron con dudas.
Delfino anotó cinco puntos en menos de diez segundos y el conjunto sudamericano logró una diferencia a favor de seis puntos, hasta que se metió en una prolongada sequía.
El campeón de Atenas 2004 estuvo cinco minutos del segundo cuarto sin anotar un punto y Rusia logró así recuperarse en el marcador, gracias a un parcial de 12-0.
Dos triples seguidos de Leonardo Gutiérrez devolvieron a su equipo al partido y el encuentro llegó al descanso con una ventaja de 40-38 a favor de Rusia.
La segunda mitad presentó un escenario complicado para la selección argentina. Numerosas desconcentraciones en las cortinas ofensivas, cinco pelotas perdidas y la dificultad cada vez más grande para poder entrar en la zona pintada la dejaron en una situación límite.
Rusia llegó a conseguir una diferencia de 11 puntos, que sólo se vio reducida en el final del tercer parcial, gracias a las apariciones de las figuras argentinas Scola y Ginóbili y a un triple sobre la bocina de Facundo Campazzo.
Luego de un arranque fulminante de los rusos, Argentina logró recuperarse de una desventaja de cinco puntos a falta de cuatro minutos para el final.
El partido entró en una dinámica de golpe a golpe, hasta que Shved volvió a hacerse fuerte desde el perímetro, anotó su sexto triple del encuentro y encaminó a los rusos hacia el triunfo.
El partido terminó con un equipo argentino desesperado reclamando a los árbitros y con un conjunto ruso aún sin creer lo que habían conseguido.
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