Desconcertante hallazgo de un cuerpo en el río
GENERAL CONESA.- Un cadáver semi
enterrado, compuesto sólo por restos de tejido blando en parte del
torso, fue lo que en el atardecer de ayer ingresó a la morgue del
hospital Zatti de Viedma para los estudios de identificación. Los
forenses extraerán piezas dentarias y partes óseas que serán sometidas a
estudios de ADN. Hasta anoche no se había podido determinar el sexo,
aunque se estimaba que se trataba de una persona mayor.
La
aparición del cuerpo generó mucha expectativa en la familia de Daniel
Solano, el joven desaparecido en noviembre pasado en Choele Choel,
aunque todavía es imposible determinar si los restos pertenecen al
trabajador salteño presuntamente asesinado por un grupo de policías.
La avanzada descomposición y mutilación del cadáver hablan de una muerte relativamente lejana en el tiempo.
El
hallazgo, producido en una isla distante a unos 100 kilómetros río
abajo de Choele Choel, hacía especular sobre la posibilidad de que se
tratara de Solano, sobre todo teniendo en cuenta que según la
investigación de su desaparición, el joven fue visto por última vez
cuando era llevado por policías a la Isla 92 del Valle Medio.
"Estamos
esperanzados en que pueda ser el cuerpo de Daniel, porque hay varias
circunstancias que así lo indican", señaló ayer por la tarde a este
medio el abogado de los Solano, Sergio Heredia. Sin embargo, un dato
pareció alejar esa posibilidad: el cadáver tenía una remera azul con
inscripciones de una iglesia evangélica y Solano, al momento de su
desaparición, llevaba una chomba blanca a rayas.
Al respecto,
Heredia sostuvo que ese dato no alcanza para descartar que sea Daniel.
"Nosotros no descartamos nada. Porque hay que recordar que cuatro de los
policías (detenidos como presuntos autores del asesinato) son
evangélicos", dijo. Por otro lado, indicó que habría algunas similitudes
entre el cuerpo hallado y las características de Solano, como la altura
y el tiempo de muerte que puede estimarse.
Al cadáver le faltaban
los pies y las manos, y resultaba imposible identificar el rostro,
según detallaron fuentes de la investigación y testigos.
Las
autoridades no descartan otras hipótesis además de la del caso Solano.
Entre ellas, que se trate de un pescador que desapareció en el Valle
Medio hace algunos meses o de un hombre que se ausentó de una estancia
cercana a Conesa en marzo pasado, de quien no se tuvieron más noticias.
El
hallazgo se produjo en el campo de la familia Gaviña, que tiene uno de
sus límites en una isla distante unos 60 kilómetros de Conesa, en
dirección a Choele Choel. Frente a esta isla comienza el canal de riego
Conesa – Frias.
A este medio Gaviña declaró que recorriendo la
isla a caballo encontró el cadáver sin sus extremidades a la vera del
río Negro. Una vez realizada la denuncia arribaron a la localidad el
juez de Viedma Guillermo Bustamante, su secretario, Walter Calvo, y el
fiscal de San Antonio Oeste, Fabio Corvalán. Los acompañaron agentes de
Criminalística de Viedma, la comisario Cristina Artero, personal de la
Comisaría 20 y Bomberos de Conesa.
Una vez que llegaron al lugar
debieron cruzar en un semirrígido que tiene el Cuartel de Bomberos hacia
la isla. Allí estuvieron cuatro horas aproximadamente realizando todas
las pericias de rigor y luego una empresa fúnebre de la localidad
trasladó el cuerpo a Viedma.
Al retirarse, el juez Bustamante dijo
que el cuerpo estaba "a la vera del río, semi tapado". Al ser
consultado sobre si podría tratarse de Solano dijo que "no se descarta",
aunque aclaró que hay que esperar el resultado de la autopsia. (AV/AVM/Especial)